



¿Quieres saber más sobre este perfume?
Acqua di Sale de Profumum Roma captura el alma del Mediterráneo con tres materiales y nada más. Abre en alga marina: un acorde salobre, mineral, que es literalmente el olor del aire junto al agua. No es un cítrico ni una nota acuática dulce de las que abundan en los perfumes de verano. Es sal.
El corazón lo ocupa el mirto, la planta aromática que crece en la costa mediterránea, y que aporta el puente entre el mar y la tierra: verde, seco, ligeramente balsámico. Es lo que impide que la fragancia se quede en un ejercicio marino y le da el carácter de paisaje.
El fondo es madera de cedro, sola. Cierra la estructura con una estela seca y limpia, la línea del horizonte del perfume. Nada de ámbar, nada de almizcles dulces: donde otros perfumes de playa se vuelven golosos, este se vuelve mineral.
Tres notas, y por qué eso importa
Profumum Roma construye sus fragancias con listas muy cortas, y Acqua di Sale es el ejemplo extremo: alga marina, mirto y cedro. Esa brevedad no es minimalismo decorativo, es una decisión de fórmula. Con tres materiales a concentración de extracto, cada uno se percibe con nitidez y la evolución se sigue nota a nota en la piel, algo que no ocurre cuando una pirámide declara quince ingredientes.
Familia Olfativa
La casa lo clasifica dentro de su familia Mediterránea, y es la etiqueta más exacta que se le puede poner. No es un acuático de los que imitan la brisa con notas sintéticas frescas, ni un amaderado de los que se apoyan en el sándalo: es el olor de una costa concreta, con su sal, su matorral y su madera seca.
Cómo se despliega en la piel
La primera impresión es la más marcada: el acorde salobre entra de golpe y desconcierta a quien espera un perfume dulce. A los pocos minutos el mirto se abre paso y la fragancia se vuelve más verde, más herbácea, menos literal. El cedro tarda en aparecer y es el que se queda: seco, noble, sin azúcar. Es un perfume que se aleja en vez de envolver, y ahí está su carácter.
De 1996, y sigue en catálogo
Profumum Roma lo lanzó en 1996 y lleva desde entonces sin reformularse ni salir de la colección, lo que en perfumería de nicho es un aval por sí solo. Treinta años después continúa siendo la referencia con la que se compara cualquier perfume marino que aspire a algo más que a oler a protector solar.
¿Acqua di Sale se vende en 18 ml?
Sí. Además del frasco de 100 ml, lo tenemos en 18 ml, un formato cómodo para llevar encima, para viajar o para probarlo con calma antes de pasar al frasco grande.
¿Huele dulce, como otros perfumes de verano?
No. El acorde salobre de la salida y el cedro seco del fondo lo llevan al lado mineral, no al goloso. Quien busque un solar dulce con vainilla o coco, aquí no lo va a encontrar.

